De La Paternal al mundo, Maradona y su amistad con la pelota, su gran amiga.
Campeón del Mundo en México 86.
En su primer hogar, Argentinos Juniors (1980).
En Napoli fue, es y será el ídolo absoluto.
Con la celeste y blanca que tanto quiso, como jugador y como entrenador.
El mejor gol de la historia, con el arquero Shilton rendido a sus pies.
Le bastaron apenas 8 partidos para entrar en la historia de Newell
Con Dalma y Gianinna, cuando volvió a Boca en 1996.
Con sus hijas, el día del adiós: «La pelota no se mancha».
Regreso a la Bombonera en 2019, como DT de Gimnasia.
Feliz, cuando asumió para dirigir al Lobo platense. Con esa sonrisa queremos recordarlo.
